

Si observamos un sello con lupa, podremos comprobar la minuciosidad del dibujo o grabado, se trata pues, de una verdadera obra de arte de dimensiones reducidas, llegando a imitar incluso a un tapiz bordado. Pintores de reconocido prestigio como Dalí, Goya o Miró han aportado valiosas obras a la filatelia.
El sello de correos apareció, hace más de cien años, como la prueba del pago de la tasa por envío de cartas o paquetes postales, desde entonces, estos pequeños impresos, se han ido convirtiendo, año tras año y país a país, en un minúsculo documento histórico, codiciado por innumerables coleccionistas.
Ronald Hill instauró en 1840 el sello como medio de franqueo de la correspondencia postal en Inglaterra. Desde entonces, estas miniaturas en papel engomado se han convertido en auténticos documentos, que nos han permitido conocer muchos de los grandes acontecimientos de la Historia.
Arte en los sellos postales es el nombre de una temática de coleccionismo de sellos y otros objetos postales, sobre arte, maestría de la cultura mundial, cuadros, esculturas, y otras obras de arte.
La aparición de pinturas sobre los sellos se relaciona con la significativa expansión del tema, que comenzó dedicado a los sellos postales en la primera mitad del siglo XX, y al perfeccionamiento de la posibilidades poligráficas de edición de estampillas. La posibilidad de conocer las pinturas, conservadas en los mejores museos mundiales y ponerlas al alcance de las personas.
Pintura Artística de cabellete. Hiperrealismo o realismo fotográfico, movimiento pictórico que se desarrolla entre 1965 y 1975. Técnica que parte de una fotografía con el fin de representar con exactitud el modelo seleccionado. Su finalidad era analizar con máxima meticulosidad la apariencia superficial de las cosas mediante la exacta representación de la fotografía imitada. La forma de representación deslumbrante indica la apariencia ilusoria del modelo representado. En esta epoca el arte vuelve a sus origenes de ser simplemente la hermosa ilusión, la imitación a ser contemplada con una desinteresada satisfacción.